Gregory Trejo: de DJ en Europa a construir DreamersFX alrededor de los mercados

Gregory Trejo Cursos

Antes de convertirse en trader y fundar DreamersFX, Gregory Trejo estaba construyendo su camino en un sector completamente diferente.

La música.

Durante varios años trabajó como DJ y productor, llegó a desenvolverse en Europa y, desde muy joven, estuvo expuesto a un entorno donde el dinero, los eventos y la creatividad formaban parte de su día a día.

Esa etapa terminó influyendo más de lo que parece en su forma posterior de entender el trading.

Gregory siempre ha tenido una tendencia clara a probar, experimentar y buscar por sí mismo qué funciona mejor.

Lo hacía con la música.

Y más adelante haría exactamente lo mismo frente a los mercados.

Su llegada al trading tampoco fue producto de una planificación muy estructurada.

Apareció mientras trabajaba en proyectos musicales en Perú.

Lo que empezó como curiosidad terminaría convirtiéndose primero en una obsesión por aprender y, años después, en DreamersFX.

De la música en Europa a quedarse en Perú

Gregory cuenta que desde muy joven estuvo involucrado en el mundo de la música.

Trabajó como DJ, produjo música y desarrolló buena parte de esa etapa en Europa.

No era simplemente un hobby.

La música llegó a convertirse en una actividad profesional y en una fuente importante de ingresos.

Según recuerda, desde adolescente ya había tenido contacto con cantidades de dinero poco habituales para alguien de su edad gracias a presentaciones y eventos.

Eso sería importante después.

Cuando conoció el trading, Gregory no llegó con la expectativa de solucionar inmediatamente una situación de deuda o desesperación económica.

Ya había experimentado lo que significaba generar ingresos a través de otra actividad.

Y con el tiempo él mismo señalaría que esa diferencia psicológica puede cambiar bastante la forma en la que una persona se enfrenta a los mercados.

El viaje que terminó cambiando su rumbo

En 2017 Gregory viajó a Perú para participar en un festival de música electrónica.

Durante esa visita conoció a un productor peruano que posteriormente le propuso trabajar en un álbum.

La idea inicial era quedarse aproximadamente una semana.

Después fueron dos.

Luego otra más.

Y aquel viaje temporal terminó convirtiéndose en una mudanza a Perú.

Fue precisamente durante esa etapa cuando apareció el trading.

Mientras Gregory trabajaba en música con el productor, el hermano de este pasaba parte del tiempo analizando mercados desde otra zona de la casa.

Gregory empezó a observarlo.

Y, como suele ocurrir en buena parte de su historia, la curiosidad terminó haciendo el resto.

Preguntó qué estaba haciendo.

La respuesta fue sencilla:

Trading.

Su primer contacto llegó a través del multinivel

A partir de ahí empezó a interesarse por aprender.

Sin embargo, su primera puerta de entrada no fue directamente una formación tradicional sobre mercados financieros.

Llegó a través de redes de mercadeo.

Gregory pasó por este tipo de estructuras, algo que también reconoce como una vía bastante común mediante la que muchas personas en Latinoamérica conocieron el trading durante esos años.

Con el tiempo desarrollaría una postura mucho más crítica frente a ese modelo.

No necesariamente porque considere que toda red de mercadeo sea negativa, sino porque entiende que muchas veces el foco termina desplazándose.

La educación deja de ser el centro.

Y el reclutamiento empieza a ocupar demasiado espacio.

Cuando eso ocurre, el nuevo trader puede terminar recibiendo una imagen distorsionada de lo que realmente implica operar.

Gregory empezó a darse cuenta de que quería profundizar mucho más.

No le interesaba únicamente participar dentro de una estructura comercial.

Quería entender qué estaba ocurriendo en el gráfico.

Una primera ganancia que despertó su curiosidad

En 2019 llegó uno de esos momentos que pueden cambiar completamente la percepción de alguien que apenas está empezando.

Gregory abrió una cuenta y terminó comprando oro prácticamente sin comprender todavía todo el riesgo que estaba asumiendo.

La operación salió a favor.

Retiró el dinero.

Y comprobó que podía llevarlo realmente a su cuenta.

Para él fue una especie de confirmación.

El trading existía.

El dinero era real.

Pero la conclusión que sacó entonces fue todavía más poderosa.

Si había conseguido ganar sin saber demasiado, se preguntó qué podría pasar si realmente aprendía.

Esa idea hizo que se alejara progresivamente de la red de mercadeo y empezara a concentrarse en estudiar por su cuenta.

La pandemia aceleró completamente el proceso

La llegada de 2020 terminó cambiando el ritmo de todo.

La industria musical prácticamente se detuvo.

No había shows.

No había eventos.

Y Gregory, que ya llevaba alrededor de un año explorando los mercados, encontró de repente mucho más tiempo para profundizar.

Fue ahí cuando empezó a involucrarse de lleno.

Estudió estrategias.

Probó estilos diferentes.

Operó noticias.

Experimentó con distintos pares.

Y volvió una y otra vez al activo que desde el principio más le había llamado la atención:

el oro.

En lugar de seguir un único camino desde el inicio, Gregory decidió hacer prácticamente lo contrario.

Quería probarlo todo antes de decidir qué encajaba realmente con él.

Ese proceso sería caótico en algunos momentos, pero también terminaría convirtiéndose en una de las bases de su manera de enseñar años después.

Antes de crear DreamersFX, Gregory necesitaba descubrir primero qué tipo de trader quería ser.

Por qué Gregory Trejo decidió probar estrategias, activos y estilos antes de especializarse

Gráfico del Dow Jones con análisis de tendencias y proyecciones de caída.
Gráfico del índice Dow Jones mostrando tendencias históricas y proyecciones de caída futura en trading financiero.

Gregory Trejo nunca tuvo una forma especialmente conservadora de aprender.

Su manera de avanzar siempre estuvo muy ligada a experimentar.

Lo había hecho antes con la música, probando diferentes programas, estilos y formas de producir hasta encontrar aquello con lo que realmente se sentía cómodo.

Y cuando llegó al trading repitió prácticamente el mismo patrón.

Quería probar.

Comparar.

Equivocarse.

Y descubrir por experiencia propia qué tenía sentido para él.

Mientras su mentor le recomendaba no estudiar demasiadas estrategias porque podía terminar confundido, Gregory pensaba lo contrario.

Su lógica era sencilla: si no probaba distintas formas de operar, ¿cómo iba a saber cuál encajaba mejor con su personalidad?

Esa actitud lo llevó a pasar por diferentes estilos, pares y formas de analizar el mercado antes de empezar a construir una especialización más clara.

Del scalping al intradía

Gregory empezó explorando movimientos rápidos.

El scalping le llamaba la atención porque encontraba demasiado lentos algunos pares tradicionales cuando intentaba mantener operaciones durante más tiempo.

Probó EUR/USD.

GBP/USD.

Otros cruces.

Pero muchas veces sentía que el ritmo no terminaba de encajar con él.

Eso lo llevó a buscar movimientos más agresivos y ventanas de ejecución más cortas.

El scalping terminó convirtiéndose en una etapa importante de su desarrollo, especialmente alrededor de 2021.

Sin embargo, no se quedó únicamente ahí.

También empezó a trabajar operaciones intradía, buscando movimientos con algo más de recorrido y construyendo una lectura que no dependiera solamente de capturar pequeños desplazamientos.

Con el tiempo, esa evolución seguiría avanzando hasta incorporar posiciones mucho más largas y análisis macroeconómicos más amplios.

El oro estuvo presente prácticamente desde el principio

Aunque Gregory pasó por distintos activos, hubo uno que siempre tuvo un peso especial.

El oro.

XAUUSD apareció desde sus primeras operaciones.

Fue uno de los primeros instrumentos con los que experimentó y también uno de los que más terminó estudiando.

Incluso cuando le recomendaron evitarlo al principio por su volatilidad, Gregory decidió trabajarlo.

La velocidad del oro encajaba mejor con su personalidad.

Le permitía observar movimientos amplios.

Reaccionaba con fuerza a determinados eventos.

Y además lo obligaba a prestar atención a variables que iban más allá de una simple configuración técnica.

Eso terminaría siendo importante años después, cuando su enfoque empezó a incorporar con más fuerza la inflación, las decisiones de bancos centrales, el dólar y el contexto macroeconómico.

Operar noticias cuando le habían recomendado evitarlas

Algo parecido ocurrió con las noticias.

Su mentor le había sugerido mantenerse alejado de los eventos económicos cuando todavía estaba empezando.

Gregory hizo prácticamente lo contrario.

Desde 2020 comenzó a observar cómo reaccionaba el oro alrededor de noticias relevantes y a estudiar esos movimientos.

No se trataba únicamente de aprovechar volatilidad.

Con el tiempo empezó a interesarse por entender por qué el mercado reaccionaba de determinada manera.

Ese cambio es importante porque ayuda a explicar la evolución posterior de DreamersFX.

La operativa deja de basarse exclusivamente en encontrar un patrón técnico.

Empieza a incorporar una pregunta adicional:

¿Qué está impulsando realmente este movimiento?

Probarlo todo también tuvo un costo

Esa etapa de experimentación no fue lineal.

Gregory consiguió resultados importantes, pero también sufrió pérdidas considerables.

Y él mismo intenta separar ambas cosas cuando habla de sus primeros años.

Uno de los episodios que más menciona ocurrió alrededor de 2020.

Gregory relata que llegó a conseguir una ganancia muy elevada operando oro durante unos meses.

Pero también reconoce que aquella etapa tuvo un componente de riesgo excesivo.

Hoy dice que no tomaría las mismas decisiones con la experiencia que tiene actualmente.

Incluso describe aquella ganancia inicial como algo que tuvo bastante de suerte.

Ese reconocimiento es importante.

Porque evita convertir un resultado espectacular en una fórmula que alguien debería intentar replicar.

Antes de esa etapa, Gregory cuenta que había perdido aproximadamente 50.000 dólares.

Y eso terminó influyendo en su forma posterior de entender el riesgo.

Las pérdidas empiezan a convertirse en información

Con el tiempo, Gregory empezó a cambiar la manera en la que observaba una operación negativa.

Ya no se trataba simplemente de perder y pasar al día siguiente.

Empezó a revisar qué había ocurrido.

Qué había interpretado mal.

Qué parte del plan había fallado.

Y qué comportamiento podía repetirse.

Esta idea se convirtió en una de las lecciones que más destaca actualmente.

Muchos traders pierden y simplemente aceptan que “mañana será otro día”.

Gregory intenta hacer algo diferente.

Revisar.

Analizar.

Hacer testing de la operativa.

Y entender si la pérdida formaba parte de una metodología válida o si realmente existió un error de ejecución.

Esa diferencia permite que una operación negativa tenga utilidad.

De buscar la estrategia correcta a entender qué tipo de trader era

Después de probar diferentes herramientas y estilos, Gregory empezó a reconocer patrones en sí mismo.

Le gustaban activos con movimiento.

Se sentía cómodo con el oro.

Tenía interés por las noticias.

Quería entender el contexto económico.

Y disfrutaba investigando por qué un activo podía dirigirse hacia determinada zona.

Ese autoconocimiento empezó a ordenar todo lo que antes parecía una colección de experimentos.

Gregory no terminó especializándose porque alguien le dijera exactamente qué debía operar.

Llegó ahí después de comparar alternativas.

Y esa forma de aprender sería posteriormente una parte importante de la filosofía de DreamersFX.

No enseñar únicamente una entrada.

Sino ayudar a que el estudiante comprenda herramientas, contexto y diferentes formas de interpretar el mercado antes de construir su propia operativa.

De una gran ganancia con oro a entender que el riesgo podía destruirlo todo

Una de las partes más importantes de la historia de Gregory Trejo es que sus primeros grandes resultados no llegaron acompañados inmediatamente de una gestión madura.

Él mismo lo reconoce.

Durante una etapa consiguió una ganancia muy fuerte operando oro, pero con el tiempo empezó a mirar ese periodo con otros ojos. Según cuenta, antes de esa fase había perdido alrededor de 50.000 dólares y después consiguió recuperar y multiplicar capital de una manera que hoy considera demasiado agresiva.

Lo interesante es que Gregory no utiliza esa historia para decir que encontró una forma rápida de ganar dinero. Al contrario, la utiliza para explicar por qué una buena racha puede ser peligrosa cuando todavía no se entiende realmente el riesgo.

Con la experiencia que tiene hoy, admite que no asumiría de la misma manera el nivel de exposición que utilizó en aquel momento.

El sobreapalancamiento puede esconderse detrás de una gran ganancia

Cuando una operación sale muy bien, es fácil mirar únicamente el resultado final.

Pero Gregory insiste en que también hay que observar cuánto riesgo fue necesario asumir para conseguirlo.

En su caso, aquella etapa tuvo un nivel de apalancamiento que hoy considera demasiado alto. El hecho de que la operación terminara a favor no convierte automáticamente la decisión en una buena práctica.

Ese matiz es importante.

Un trader puede ganar mucho dinero tomando un riesgo desproporcionado y aun así estar construyendo una operativa muy frágil.

Si el mismo comportamiento se repite suficientes veces, tarde o temprano una pérdida puede borrar gran parte de lo conseguido anteriormente.

Por eso Gregory empezó a entender que la verdadera evolución no estaba únicamente en aumentar beneficios, sino en ser capaz de mantener una relación más razonable entre oportunidad y riesgo.

Operar con necesidad económica cambia completamente la toma de decisiones

Otro punto que Gregory destaca es el estado mental desde el que una persona llega al mercado.

Según explica, existe una gran diferencia entre alguien que empieza con capital disponible y alguien que entra esperando que el trading solucione una deuda o una situación económica urgente.

Cuando existe presión por generar dinero, cada operación empieza a cargar con demasiado peso.

Una pérdida ya no es simplemente una operación negativa.

Se siente como un problema personal.

Y una ganancia empieza a verse como una posible salida inmediata.

Gregory considera que ese es uno de los peores escenarios para intentar aprender, porque la persona deja de analizar con claridad y empieza a reaccionar emocionalmente.

Por eso insiste en que, para operar, es necesario llegar con la mente lo suficientemente lúcida como para aceptar que ninguna entrada tiene obligación de funcionar.

Del tamaño de la posición a entender cuánto riesgo es realmente soportable

Con los años, Gregory también empezó a mirar el riesgo desde una perspectiva más amplia.

No se trata únicamente de calcular cuánto dinero puede perderse matemáticamente.

También importa cuánto puede tolerarse emocionalmente.

Una operación puede estar perfectamente dentro de un porcentaje aceptable sobre el papel y aun así producir demasiada presión psicológica para quien la está ejecutando.

Ese punto aparece especialmente cuando habla de posiciones más grandes.

A medida que aumenta el capital, los números absolutos empiezan a cambiar.

Una pérdida que antes podía ser pequeña ahora puede representar miles de dólares.

Y si el trader no está preparado para ver esas fluctuaciones, puede empezar a modificar el plan en medio de la operación.

Por eso Gregory relaciona la gestión del riesgo con algo más profundo: conocer el propio límite.

No únicamente el límite de la cuenta.

También el límite mental.

Revisar por qué se pierde antes de volver a operar

Otra de las prácticas que Gregory considera fundamentales es revisar las pérdidas.

Él critica la idea de cerrar una mala jornada y simplemente pensar que al día siguiente todo empezará de cero.

Una pérdida debería dejar información.

Si una operación terminó mal, hay que entender por qué.

¿El análisis era incorrecto?

¿La entrada estaba fuera del plan?

¿El riesgo fue demasiado grande?

¿Hubo una noticia que no se tuvo en cuenta?

¿La idea era correcta, pero simplemente formaba parte de una pérdida normal dentro del sistema?

Estas preguntas permiten diferenciar un error de una operación que simplemente no funcionó.

Y esa diferencia es clave.

Si cada pérdida provoca cambios en la estrategia, el trader nunca acumula suficientes datos.

Pero si todos los errores se justifican diciendo que “el mercado hizo lo que quiso”, tampoco existe evolución.

Gregory busca un punto intermedio: revisar objetivamente lo ocurrido y utilizar esa información para mejorar.

El testing como parte de una buena gestión

Dentro de esta filosofía aparece también el testing.

Gregory habla de revisar la operativa de manera periódica para detectar patrones.

No únicamente patrones del mercado.

También patrones personales.

Qué días se opera peor.

Qué tipo de noticias generan más errores.

Qué activos producen mejores decisiones.

En qué condiciones se aumenta el riesgo innecesariamente.

Y qué comportamientos empiezan a repetirse después de una pérdida.

Ese trabajo permite convertir la experiencia en datos.

Y ahí es donde empieza a aparecer una gestión más profesional.

Ya no se trata solamente de recordar qué operación salió bien.

Se trata de entender por qué.

Y de comprobar si esa lógica puede repetirse.

De buscar grandes números a construir una operativa más consciente

La evolución de Gregory Trejo puede entenderse precisamente desde ese cambio.

Al principio, los números grandes llamaban mucho la atención.

Ganancias rápidas.

Operaciones agresivas.

Mucho movimiento.

Con el tiempo, empezó a darle más importancia a otra cosa.

La capacidad de mantenerse.

De entender qué está haciendo.

De saber cuánto está arriesgando.

Y de reconocer cuándo una decisión está siendo impulsada por ansiedad, miedo o necesidad económica.

Ese cambio de mentalidad sería fundamental para la siguiente etapa de su carrera.

Porque después de aprender a operar, Gregory empezó a hacerse otra pregunta:

¿por qué se mueve realmente el mercado?

Y ahí es donde su enfoque comenzó a avanzar desde el scalping y las entradas rápidas hacia una lectura mucho más amplia de macroeconomía, noticias y contexto.

Cómo Gregory Trejo pasó del scalping a incorporar macroeconomía y operaciones de mayor recorrido

Gráfico de tendencias bursátiles según la Teoría de Dow para trading.
Explicación visual de las tendencias primarias, secundarias y terciarias en el análisis técnico de trading.

La forma de operar de Gregory Trejo no se ha mantenido estática. Durante sus primeros años se sintió especialmente atraído por movimientos rápidos, el scalping, las noticias y activos con una volatilidad suficiente para mantener su atención. Con el paso del tiempo, sin embargo, empezó a ampliar el horizonte desde el que observaba los mercados.

El cambio no significó abandonar el análisis técnico. Más bien consistió en añadir una capa que le permitiera comprender mejor por qué un activo podía mantener una dirección durante semanas o incluso meses.

Ahí empezó a cobrar cada vez más importancia la macroeconomía.

Gregory comenzó a interesarse por variables como inflación, política monetaria, decisiones de bancos centrales, fortaleza del dólar y comportamiento general de los inversores. En vez de limitarse a buscar una configuración en el gráfico, empezó a construir primero una tesis y después utilizar la parte técnica para encontrar zonas en las que esa idea pudiera ejecutarse.

Esta evolución resulta especialmente visible en su relación con el oro.

El oro dejó de ser solo un activo volátil

XAUUSD había estado presente prácticamente desde el comienzo de su trayectoria, pero su manera de analizarlo fue cambiando.

Al principio, Gregory encontraba atractivo el oro por sus movimientos rápidos y por las oportunidades que podía ofrecer alrededor de noticias. Con los años, empezó a verlo también como un activo profundamente conectado con el entorno económico.

Inflación, expectativas sobre tasas de interés, comportamiento del dólar, incertidumbre y política monetaria empezaron a formar parte de su lectura.

Eso permite entender por qué su operativa actual puede extenderse mucho más allá del scalping que practicaba durante sus primeros años.

En la entrevista, Gregory explica incluso procesos en los que ha mantenido una visión sobre el oro durante varios meses. En esos casos, la entrada deja de ser el centro absoluto del análisis. Primero existe una hipótesis sobre hacia dónde podría dirigirse el activo y después se buscan oportunidades para participar dentro de ese movimiento.

Este tipo de planteamiento exige algo diferente a reaccionar frente a cada vela.

Exige paciencia.

Y también la capacidad de tolerar retrocesos sin abandonar automáticamente una tesis que todavía no ha sido invalidada.

Del gráfico aislado a relacionar distintos mercados

Esta evolución también ayuda a comprender por qué dentro de la formación de DreamersFX aparecen herramientas como el DXY o el VIX.

Gregory no intenta observar cada instrumento como si existiera de manera independiente.

El dólar puede aportar contexto para determinados movimientos.

El VIX ayuda a observar cambios en la percepción de volatilidad y riesgo.

Las decisiones de la Reserva Federal pueden modificar las expectativas de los participantes.

Y datos como inflación o empleo pueden terminar influyendo en la dirección de índices, divisas y materias primas.

El objetivo no es encontrar una correlación perfecta que permita anticipar cada movimiento.

Es disponer de más contexto antes de asumir una posición.

Ese enfoque se vuelve especialmente relevante cuando Gregory trabaja activos como el US30, donde las expectativas sobre crecimiento, política monetaria y sentimiento pueden tener un peso importante junto al análisis técnico.

US30 y la búsqueda de contexto antes de ejecutar

El Dow Jones se convirtió en otro de los mercados alrededor de los que Gregory desarrolló una parte importante de su formación.

Su lectura del US30 no se limita a identificar soportes o resistencias.

Dentro de su enfoque aparecen la Teoría de Dow, tendencias, noticias de alto impacto, inflación, decisiones de la FED, DXY, VIX y estacionalidad, elementos que posteriormente utiliza junto con el gráfico para construir escenarios.

Esto refleja bastante bien cómo ha evolucionado su manera de entender el trading.

El Gregory de sus primeros años buscaba movimientos rápidos y experimentaba prácticamente con cualquier herramienta que pudiera aportar una oportunidad.

El Gregory actual intenta construir primero una explicación más amplia.

¿Qué está haciendo el dólar?

¿Qué espera el mercado de la Reserva Federal?

¿Cómo se está comportando la volatilidad?

¿Qué evento económico puede modificar el escenario?

¿En qué dirección está posicionándose el precio?

Solamente después entra la ejecución.

La técnica sigue siendo importante, pero ya no trabaja sola

Incorporar macroeconomía no significa que Gregory haya dejado de utilizar análisis técnico.

Su enfoque combina ambos mundos.

El contexto económico permite desarrollar una idea general, mientras el gráfico ayuda a encontrar las zonas desde las que esa hipótesis puede tener sentido.

Esta combinación aparece también en los programas que ha desarrollado dentro de DreamersFX.

En los niveles iniciales se trabajan fundamentos, tendencias, líneas de reacción y herramientas técnicas. Conforme avanza la formación empiezan a aparecer conceptos como liquidez, ciclos, zonas premium y descuento y, posteriormente, análisis macroeconómico.

Hay una progresión.

Primero aprender a leer.

Después aprender a contextualizar.

Y finalmente intentar conectar ambas cosas dentro de una decisión.

De buscar movimientos rápidos a aprender a esperar

Quizá uno de los cambios más interesantes de Gregory sea precisamente ese.

El trader que se aburría con determinados pares porque se movían demasiado lento terminó desarrollando también la capacidad de mantener una idea durante mucho más tiempo.

No necesariamente porque haya dejado de disfrutar de la volatilidad.

Sino porque empezó a comprender que el horizonte temporal debe estar relacionado con la oportunidad que se está analizando.

Algunas situaciones pueden resolverse durante una sesión.

Otras necesitan días.

Y determinadas tesis macroeconómicas pueden desarrollarse durante meses.

Ese cambio representa una evolución mucho más profunda que simplemente pasar de una temporalidad a otra.

Gregory Trejo pasó de preguntarse principalmente dónde entrar a intentar comprender primero por qué podría producirse el movimiento.

Y esa combinación entre análisis técnico, contexto macroeconómico y gestión del riesgo terminaría convirtiéndose en una de las características más reconocibles de su enfoque dentro de DreamersFX.

Cómo nació DreamersFX y por qué Gregory Trejo convirtió su experiencia en formación

DreamersFX no nació primero como una academia.

Antes fue una comunidad.

Mientras Gregory Trejo empezaba a compartir sus análisis en Instagram, algunas personas comenzaron a seguir sus operaciones, revisar sus zonas de entrada, stop loss y take profit, y preguntarle cómo podían aprender su forma de analizar.

En ese momento Gregory todavía estaba atravesando su propio proceso de crecimiento.

No tenía una estructura educativa tan desarrollada como la que existe hoy.

Pero ya empezaba a reunir alrededor de sus publicaciones a personas interesadas en entender qué estaba viendo frente al gráfico.

Fue ahí donde empezó a utilizar el nombre Dreamers para identificar a esa comunidad.

Con el tiempo, el interés creció y en 2021 Dreamers empezó a tomar una forma más organizada como proyecto educativo.

De compartir análisis a construir una ruta de aprendizaje

Una de las ideas que Gregory intenta mantener dentro de DreamersFX es que aprender a operar no debería reducirse a copiar una entrada.

Su propia historia explica bastante bien por qué piensa así.

Él pasó por distintas estrategias.

Probó varios activos.

Cambió de estilo.

Cometió errores de gestión.

Tuvo etapas de scalping y otras de operaciones mucho más largas.

Y con los años empezó a incorporar una lectura más profunda del contexto macroeconómico.

Por eso la formación de DreamersFX se fue estructurando de manera progresiva.

Primero aparecen las bases.

Después conceptos técnicos más específicos.

Y más adelante entran herramientas relacionadas con liquidez, ciclos, riesgo, macroeconomía y lectura del entorno.

Esto permite que una persona no tenga que empezar directamente por los conceptos más avanzados.

Puede construir primero una base y después profundizar.

DreamersFX como academia y comunidad

Gregory también le da bastante importancia al componente de comunidad.

En la entrevista explica que uno de los objetivos de Dreamers no es únicamente enseñar una operativa, sino ayudar a que los estudiantes cambien su forma de entender el dinero y las inversiones.

Según su propio relato, la academia ha recibido a miles de alumnos desde su creación.

También habla de estudiantes que han conseguido resultados y de personas que ha conocido personalmente en distintos países.

Ese tipo de cifras y resultados corresponden a lo que Gregory afirma desde su propia experiencia y no deberían interpretarse como una garantía para quienes ingresen a la academia.

Lo relevante para entender DreamersFX es la filosofía que hay detrás.

Gregory no plantea que exista una única forma correcta de operar.

De hecho, reconoce haber aprendido de distintos mentores y habla abiertamente de otras academias o personas que considera interesantes.

Su visión es bastante compatible con algo que repite a lo largo de su historia:

el mercado no tiene una sola respuesta.

Tiene probabilidades.

Y el trader necesita desarrollar suficiente criterio para trabajar con ellas.

Las distintas formaciones de Gregory Trejo dentro de DreamersFX

A lo largo del crecimiento de DreamersFX, Gregory Trejo ha desarrollado diferentes programas.

Dentro de TOULH se encuentran cuatro formaciones relacionadas con su trabajo.

Entre ellas aparece el Curso US30 de Gregory Trejo, enfocado en su lectura del Dow Jones, y también el Curso Avanzado de Oferta y Demanda, orientado a profundizar en conceptos técnicos que han formado parte de su evolución.

Estas formaciones permiten entender distintas etapas y áreas de su enfoque.

Sin embargo, si alguien quiere conocer mejor el trabajo de Gregory Trejo desde una estructura más completa, hay dos programas que destacan especialmente.

Dreamers Curso de Forex: Básico, Intermedio y Avanzado

La primera opción es Dreamers Curso de Forex: Básico, Intermedio y Avanzado.

Esta formación tiene sentido para quien busca recorrer el proceso de manera progresiva.

El nivel básico trabaja fundamentos, lectura inicial del mercado y herramientas necesarias para empezar a comprender cómo se estructura una operación.

Después, el nivel intermedio profundiza en conceptos como líneas de reacción, extensiones de Fibonacci, indicadores, perfil de volumen y ejecución mediante MetaTrader.

Finalmente, el nivel avanzado incorpora elementos más complejos como análisis macroeconómico, liquidez, zonas premium y descuento, killzones, ciclos de mercado y gestión basada en riesgo-recompensa.

Esa progresión encaja bastante bien con la propia evolución de Gregory.

Primero conocer.

Después experimentar.

Y finalmente integrar contexto, técnica y gestión dentro de una estructura más completa.

Puede ser especialmente útil para alguien que todavía siente que tiene conocimientos dispersos y quiere organizarlos dentro de una ruta de aprendizaje más clara.

US30 2.0 de Gregory Trejo

La segunda formación que destacaría es US30 2.0 de Gregory Trejo | DreamersFX.

Aquí el enfoque es mucho más específico.

El programa está centrado en el US30 o Dow Jones y conecta análisis técnico con variables fundamentales que Gregory considera importantes para comprender el movimiento del índice.

Se trabajan elementos como la Teoría de Dow, las tendencias, inflación, decisiones de la Reserva Federal, noticias de alto impacto, estacionalidad y herramientas como el DXY y el VIX.

Por eso esta formación puede tener más sentido para alguien que ya conoce los fundamentos y quiere profundizar específicamente en la operativa de índices.

También refleja mejor la etapa actual de Gregory Trejo.

Una etapa donde la lectura del gráfico sigue siendo importante, pero donde el contexto económico tiene cada vez más peso.

De DJ a construir una forma propia de entender los mercados

La historia de Gregory Trejo tiene algo particular.

No parece haber seguido nunca un camino demasiado lineal.

Pasó de la música al trading.

Del multinivel al aprendizaje independiente.

Del scalping al intradía.

De perseguir movimientos rápidos a mantener tesis durante meses.

Y de mirar únicamente el gráfico a incorporar cada vez más información macroeconómica.

En ese recorrido también hubo pérdidas.

Errores de gestión.

Decisiones que hoy reconoce que no repetiría.

Y etapas donde los resultados aparecieron antes de que existiera una comprensión suficientemente madura del riesgo.

Pero precisamente ahí está una de las partes más interesantes de su evolución.

Gregory no terminó construyendo DreamersFX alrededor de una única entrada.

Lo hizo alrededor de un proceso.

Probar.

Medir.

Equivocarse.

Revisar.

Y después ajustar.

Su historia muestra que especializarse no siempre significa descubrir rápidamente aquello que mejor funciona.

En ocasiones implica pasar por suficientes alternativas hasta comprender qué forma de operar encaja realmente con la persona.

En el caso de Gregory Trejo, ese proceso terminó llevándolo hacia dos terrenos que hoy ocupan buena parte de su identidad como trader:

el oro y los índices.

Pero detrás de ambos aparece una idea más amplia.

Antes de ejecutar, hay que entender el contexto.

Y antes de pensar en cuánto se puede ganar, hay que saber cuánto riesgo se está dispuesto a asumir.

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