John Higueruelo: como Jontrader paso de camarero a Trader Profesional

Jontrader Curso

De camarero a los mercados: los primeros pasos de John Higueruelo

La historia de John Higueruelo, conocido en redes como Jontrader, no comenzó frente a una pantalla llena de gráficos ni dentro de una academia financiera. Mucho antes de dedicarse a los mercados, empezó trabajando como camarero en un campo de golf cuando todavía era muy joven.

Ese entorno terminó despertando en él una curiosidad que, con el tiempo, sería importante. Mientras trabajaba, veía a empresarios y personas con un nivel de libertad económica muy distinto al suyo. Según cuenta en una entrevista, le llamaba especialmente la atención encontrarse con gente que podía estar jugando al golf un lunes por la mañana mientras él estaba trabajando. Aquello le hizo interesarse por cómo habían construido esa vida y qué hacían profesionalmente.

Pero su camino hacia las finanzas no fue inmediato.

Antes de encontrar su lugar en este sector, Higueruelo también pasó por el mundo del emprendimiento. Tras varios años trabajando como camarero, decidió montar una cafetería y posteriormente se involucró en otros negocios, entre ellos un lavadero de coches. Esa etapa muestra algo que después se repetiría en su trayectoria: la necesidad de probar, construir y buscar alternativas fuera del camino tradicional.

El trading apareció después del emprendimiento

Fue durante esos años cuando comenzó a acercarse a los mercados financieros.

Y aquí su historia se aleja bastante del relato típico de éxito rápido. El propio John reconoce que pasó aproximadamente cuatro años investigando, aprendiendo y perdiendo dinero antes de empezar a comprender realmente lo que implicaba operar de manera profesional.

Ese periodo fue importante porque le permitió enfrentarse a una realidad que muchas veces queda fuera de la publicidad que rodea al sector: desarrollar una operativa consistente requiere tiempo, errores y adaptación.

Más adelante tendría la oportunidad de gestionar capital de terceros. Sin embargo, tampoco presenta esa etapa como un salto inmediato al éxito. En la entrevista recuerda que incluso llegó a sufrir pérdidas gestionando ese dinero, una experiencia que terminó obligándolo a enfrentarse de una manera mucho más seria a la responsabilidad y a la presión que existen cuando las decisiones ya no afectan únicamente al capital propio.

A partir de ahí comenzó una etapa distinta. Ya no se trataba simplemente de buscar buenas operaciones, sino de entender el riesgo, asumir periodos negativos y aprender a tratar esta actividad como un negocio en el que las pérdidas también forman parte del proceso.

Cuando operar dejó de ser una prueba y empezó a convertirse en una profesión

Uno de los puntos más interesantes en la evolución de John Higueruelo aparece cuando deja de ver los mercados únicamente como una actividad personal y empieza a enfrentarse a una responsabilidad mucho mayor: gestionar dinero de otras personas.

Según explica en la entrevista, antes de llegar a ese punto ya había pasado varios años aprendiendo, probando sistemas y acumulando experiencia. Pero fue precisamente al manejar capital de terceros cuando empezó a entender con más profundidad lo que significa operar bajo presión real.

No era lo mismo equivocarse con una cuenta propia que hacerlo sabiendo que detrás había inversores siguiendo los resultados.

John reconoce que esa etapa tampoco fue perfecta. Incluso recuerda haber sufrido pérdidas gestionando dinero ajeno. Lejos de esconderlo, lo plantea como una parte importante de su aprendizaje, porque fue ahí donde empezó a enfrentarse de verdad a conceptos como la responsabilidad, la tolerancia a las pérdidas y la necesidad de pensar a largo plazo.

El cambio estuvo en dejar de perseguir resultados espectaculares

Con los años, su visión se fue alejando de la obsesión por obtener rentabilidades extraordinarias en poco tiempo.

En la entrevista comenta que, dentro de la industria profesional, un rendimiento moderado pero sostenido puede ser mucho más valioso que intentar duplicar una cuenta en unas pocas semanas. Incluso señala que lograr porcentajes relativamente pequeños de forma consistente puede tener mucho más sentido cuando se trabaja con capital importante.

Esta idea ayuda a entender uno de los cambios principales en su forma de pensar.

El objetivo ya no era demostrar que podía ganar mucho en un solo mes, sino construir un historial que resultara suficientemente sólido como para que otros inversores confiaran capital en él.

Ese enfoque lo llevó a trabajar con estructuras de gestión como cuentas MAM y a relacionarse con brokers e intermediarios que conectaban gestores con inversores.

Gestionar más capital también significó soportar más presión

A medida que aumentaban las cantidades gestionadas, también aumentaba la exigencia psicológica.

John explica que un mes negativo podía generar una presión considerable, sobre todo cuando había personas pendientes de cada movimiento de la cuenta. Sin embargo, con el tiempo aprendió que atravesar periodos desfavorables no necesariamente significa que una operativa haya dejado de funcionar.

Desde su experiencia, pueden existir varios meses negativos y seguir siendo compatibles con una estrategia que tenga sentido a largo plazo.

Esa visión es importante porque rompe con una de las expectativas más comunes entre quienes empiezan: pensar que un profesional debería ganar prácticamente todos los meses.

Para Higueruelo, la diferencia está más cerca de saber administrar esas etapas que de intentar eliminarlas por completo.

El psicotrading no desaparece con los años

Otro punto llamativo de su discurso es que tampoco presenta la experiencia como una especie de inmunidad emocional.

Después de muchos años operando, reconoce que todavía existen jornadas frustrantes y momentos en los que una mala sesión puede afectar emocionalmente.

La diferencia, según explica, está en cómo se procesa esa situación.

Con experiencia, las pérdidas dejan de interpretarse como una catástrofe aislada y empiezan a entenderse como un coste posible dentro de una actividad basada en probabilidades.

Esa manera de abordar los resultados terminaría teniendo bastante peso en la visión educativa que desarrollaría posteriormente alrededor de Jontrader y, más adelante, de proyectos como Black Sheep.

De compartir sistemas en un blog a construir una comunidad alrededor de Jontrader

La evolución de John Higueruelo no se quedó únicamente en operar o gestionar capital. Con el tiempo también empezó a compartir lo que iba aprendiendo, primero de una manera mucho más informal y después mediante proyectos educativos con una estructura mayor.

Según cuenta en la entrevista, alrededor de 2013 creó un blog bajo la marca Jontrader. En aquel momento todavía era muy habitual que buena parte del contenido financiero circulara por blogs y foros especializados, y ese fue precisamente el entorno en el que empezó a publicar sistemas, indicadores y reflexiones relacionadas con su forma de trabajar.

No parece haber sido una decisión tomada desde el principio con la idea de crear una gran academia. Más bien fue una extensión natural de algo que ya hacía: participar en comunidades, intercambiar ideas y mostrar herramientas que él mismo consideraba útiles.

Con el paso del tiempo, ese contenido empezó a atraer a más personas.

La formación apareció porque su audiencia empezó a pedirla

John explica que inicialmente incluso promocionó la formación de otros profesionales antes de lanzar la suya. Recuerda, por ejemplo, haber compartido el trabajo de un formador especializado en volumen aplicado a Forex.

La respuesta de su comunidad le hizo ver que existía interés real por aprender de forma más estructurada.

Después comenzaron a pedirle directamente formación sobre sus propios indicadores y sistemas. A partir de ahí, lo que había empezado como publicaciones dispersas en un blog fue evolucionando hacia productos educativos más organizados.

Esta transición es relevante porque ayuda a entender que Jontrader no nació directamente como una marca de cursos, sino como un proyecto ligado a contenido, comunidades y experiencia acumulada dentro del sector.

Enseñar y operar no eran actividades incompatibles para él

Higueruelo también aborda de forma directa una crítica habitual dentro de este mundo: la idea de que alguien que ofrece formación necesariamente lo hace porque no consigue resultados operando.

Su respuesta parte de una visión empresarial.

Según explica, él entiende al trader profesional también como alguien capaz de desarrollar diferentes líneas de negocio. Desde esa perspectiva, crear contenido, enseñar o construir una empresa educativa no tendría por qué sustituir la operativa, sino funcionar como una actividad complementaria.

Al mismo tiempo, insiste en que la formación no debería venderse como una fórmula mágica.

En la entrevista cuestiona expresamente la narrativa de los indicadores infalibles, las ganancias rápidas o las soluciones que prometen convertir a cualquier persona en rentable sin atravesar dificultades.

Su discurso es más incómodo, pero también más realista: habrá periodos malos, habrá pérdidas y será necesario aprender a gestionarlas.

El paso hacia Black Sheep

Con los años, esa faceta educativa fue ganando peso hasta desembocar en proyectos más grandes.

John explica que posteriormente se asoció con otros profesionales para desarrollar Black Sheep, una academia orientada tanto a personas que empiezan desde cero como a operadores que llevan años intentando encontrar mayor consistencia.

Según comentaba en el momento de la entrevista, el proyecto había experimentado un crecimiento importante en relativamente poco tiempo.

Más allá de las cifras promocionales, lo interesante está en cómo esa evolución conecta con su propia trayectoria: alguien que pasó años probando, perdiendo, gestionando capital y aprendiendo a convivir con la incertidumbre terminó colocando precisamente esos elementos —gestión, psicología y estructura— en el centro de su propuesta educativa.

Ese enfoque permite entender mejor por qué programas posteriores como Black Sheep PRO no se presentan únicamente alrededor de una técnica concreta, sino también alrededor de la mentalidad, la gestión del riesgo y la idea de tratar la operativa como un proceso profesional.

Black Sheep PRO: una formación apoyada en técnica, gestión y psicología

La propuesta de Black Sheep PRO encaja bastante bien con la visión que John Higueruelo ha ido construyendo con los años: entender la operativa como una actividad que necesita estructura, control del riesgo y una mentalidad preparada para soportar tanto los periodos positivos como los negativos.

El programa no se centra únicamente en encontrar entradas o aprender una serie de patrones. También incorpora una parte importante relacionada con la gestión del capital y el componente psicológico, dos áreas que aparecen de forma recurrente cuando John habla de su propia experiencia.

Eso resulta coherente con una de las ideas que más repite en entrevistas: perder forma parte del proceso y el problema no está en evitar cualquier racha negativa, sino en saber administrarla sin romper el plan.

Estrategia y herramientas como primer pilar

Uno de los bloques principales de Black Sheep PRO está orientado a la construcción de una operativa estructurada.

Dentro de la descripción del programa se plantea el uso de estrategias y herramientas destinadas a ayudar al alumno a organizar mejor su toma de decisiones, especialmente cuando el objetivo es trabajar con capital de mayor tamaño.

Más que vender la idea de encontrar una señal perfecta, el enfoque busca que exista un procedimiento claro detrás de cada decisión.

Esto conecta con la evolución que John describe en su propia trayectoria. Cuando pasó de operar únicamente con su dinero a trabajar con capital de terceros, la consistencia del proceso empezó a tener mucho más peso que una operación aislada.

Gestionar cantidades mayores obliga a pensar de otra manera.

Ya no basta con acertar una entrada. También entran en juego el tamaño de posición, la exposición, las pérdidas acumuladas, la estabilidad de los resultados y la capacidad de mantener el mismo criterio cuando aparecen semanas o meses difíciles.

Psicotrading como segundo pilar

El otro gran componente del programa es la parte psicológica.

En Black Sheep PRO, el psicotrading se presenta como uno de los pilares centrales y no simplemente como un módulo complementario.

La intención es trabajar cuestiones como la disciplina, el control emocional y la manera en que una persona responde ante las pérdidas, la presión o una mala racha.

John tiene una postura interesante sobre este punto porque no afirma que las emociones desaparezcan cuando alguien adquiere experiencia.

Al contrario.

Desde su experiencia, incluso después de muchos años existen días frustrantes y resultados que pueden afectar emocionalmente. Lo que cambia es la forma de interpretarlos y la capacidad para evitar que una mala jornada termine modificando todo el plan.

Esta diferencia parece pequeña, pero es fundamental.

El objetivo no sería convertirse en alguien que no siente nada frente a una pérdida, sino desarrollar suficiente control para que esa emoción no determine la siguiente decisión.

Profesionalizar la operativa antes que perseguir rentabilidades extraordinarias

Otro elemento que ayuda a entender Black Sheep PRO es la forma en que Higueruelo habla sobre la rentabilidad.

En la entrevista pone en perspectiva las expectativas de quienes buscan duplicar cuentas o conseguir porcentajes extraordinarios continuamente. Según explica, dentro de entornos profesionales, conseguir resultados mucho más moderados de manera sostenida puede ser considerablemente más valioso.

Esa manera de pensar cambia por completo la pregunta.

En lugar de preguntarse cuánto se puede ganar rápidamente, la atención pasa a estar en cuánto riesgo se está asumiendo para conseguirlo y durante cuánto tiempo podría mantenerse ese comportamiento.

Por eso, el mensaje que rodea a Black Sheep tiene más sentido cuando se observa desde la historia de John.

Después de años aprendiendo, enfrentándose a pérdidas y gestionando dinero de inversores, su propuesta parece haber evolucionado hacia una idea bastante concreta: construir una forma de operar que pueda sobrevivir al tiempo, en lugar de depender de una racha excepcional.

Cómo ha evolucionado la forma de invertir de Jontrader

La trayectoria de Jontrader también muestra una evolución en los activos y vehículos que ha seguido con el paso de los años. Su experiencia no se ha limitado a una sola clase de instrumento, y en distintas etapas ha estado expuesto tanto a productos tradicionales como a nuevas oportunidades dentro del ecosistema financiero.

En la entrevista, John Higueruelo explica que comenzó a interesarse por Bitcoin alrededor de 2017, cuando todavía existía bastante desconfianza alrededor de las criptomonedas. Reconoce que inicialmente veía ese entorno con cautela, pero terminó incorporándolo progresivamente a su actividad.

Desde entonces, comenta que ha mantenido exposición a Bitcoin y que también ha utilizado este activo dentro de su operativa. Esa experiencia refleja una característica recurrente en su recorrido: observar nuevas oportunidades, probarlas con prudencia y decidir después si tienen sentido dentro de una visión más amplia de inversión.

De los gráficos a una visión más amplia del sistema financiero

Con los años, Higueruelo ha mostrado interés no solo por el análisis técnico o la ejecución de operaciones, sino también por la transformación de la propia industria.

En la entrevista habla, por ejemplo, de temas como la tokenización de acciones, los ETF relacionados con criptoactivos, las monedas digitales de bancos centrales y el uso de blockchain como infraestructura para futuras transacciones.

No plantea estos cambios como certezas absolutas. De hecho, reconoce que es difícil anticipar cómo terminará evolucionando la regulación o qué tecnologías acabarán imponiéndose.

Ese matiz resulta importante.

En lugar de intentar predecir cada movimiento del sector, su postura parece estar más orientada a observar cómo cambian las reglas del juego y adaptarse cuando aparecen nuevas oportunidades.

Una visión más cercana a la gestión patrimonial

Otro aspecto que aparece con fuerza en su discurso es la diferencia entre operar con una cuenta pequeña y pensar en términos de gestión de patrimonio.

Cuando se trabaja con cantidades reducidas, muchas personas se obsesionan con conseguir porcentajes elevados. Sin embargo, a medida que aumenta el capital, la prioridad suele desplazarse hacia otros factores: preservar recursos, controlar la exposición y evitar pérdidas difíciles de recuperar.

John relaciona este cambio con su experiencia trabajando con inversores y cuentas de mayor tamaño.

Desde esa perspectiva, la rentabilidad deja de ser la única métrica importante.

También cuentan la estabilidad, la profundidad de las caídas, el tiempo necesario para recuperar una mala racha y la capacidad de seguir ejecutando un plan sin modificarlo impulsivamente.

Esta manera de entender las finanzas ayuda a explicar por qué su discurso actual se acerca más a conceptos como gestión de capital, consistencia y construcción de riqueza a largo plazo que a la búsqueda constante de operaciones espectaculares.

La adaptación como parte del oficio

Si algo parece repetirse a lo largo de la carrera de John Higueruelo es su disposición a cambiar.

Pasó de trabajar como camarero a emprender, de ahí a estudiar los mercados, posteriormente a administrar dinero de terceros y, más adelante, a desarrollar proyectos educativos y explorar activos emergentes.

No todos esos pasos salieron bien desde el principio.

Él mismo ha hablado de errores, pérdidas y decisiones que tuvieron que corregirse sobre la marcha.

Pero precisamente ahí aparece una de las ideas centrales de su trayectoria: la capacidad de continuar ajustando el enfoque cuando la realidad no coincide con las expectativas iniciales.

En un sector que cambia constantemente, esa capacidad de adaptación probablemente sea tan importante como cualquier técnica concreta.

Una visión alejada del dinero rápido y de las promesas fáciles

Una de las partes que más ayudan a entender la figura de Jontrader es su postura frente a las expectativas irreales que suelen rodear a este sector.

En la entrevista, John Higueruelo insiste varias veces en una idea sencilla: intentar duplicar una cuenta rápidamente no es una referencia profesional ni una meta sostenible. De hecho, cuando habla de su experiencia gestionando capital, explica que los porcentajes moderados pueden tener mucho más valor cuando se mantienen en el tiempo y se consiguen sin asumir un riesgo desproporcionado.

Este punto contrasta con buena parte del contenido que circula en redes sociales, donde muchas veces se muestran únicamente operaciones ganadoras, meses excepcionales o cifras difíciles de contextualizar.

Higueruelo plantea una lectura diferente.

Para él, el verdadero salto aparece cuando una persona deja de pensar únicamente en cuánto puede ganar y empieza a preocuparse por cuánto puede perder, qué nivel de presión puede soportar y si su proceso puede mantenerse cuando llegan varias semanas negativas.

La consistencia no significa ganar todos los meses

Otro aspecto importante es cómo define la estabilidad de resultados.

John reconoce abiertamente que puede haber uno, dos o incluso varios meses malos. Desde su experiencia, eso no invalida automáticamente una operativa si existe una lógica detrás y el riesgo está controlado.

Esta visión ayuda a romper una creencia bastante extendida entre quienes están comenzando: pensar que un operador profesional debería cerrar prácticamente todos los periodos en positivo.

La realidad que describe es menos atractiva para una campaña publicitaria, pero mucho más útil para entender la profesión.

La consistencia no significa eliminar las pérdidas.

Significa evitar que una racha negativa destruya la cuenta, la confianza o el proceso de toma de decisiones.

La psicología aparece cuando el dinero empieza a importar de verdad

El componente emocional también ocupa un lugar importante dentro de su discurso.

Higueruelo no presenta el psicotrading como una habilidad que se domina una vez y desaparece del problema. Incluso después de muchos años de experiencia, admite que una mala jornada puede generar frustración y que los resultados negativos siguen afectando.

Lo que cambia es la respuesta.

Con el tiempo, una pérdida deja de interpretarse necesariamente como una señal de fracaso y empieza a entenderse dentro de una distribución de resultados posibles.

Este enfoque tiene una consecuencia directa: reduce la necesidad de reaccionar impulsivamente después de una mala operación.

Evitar sobreoperar, aumentar el riesgo para recuperar dinero o abandonar un sistema tras una mala racha puede ser tan importante como saber encontrar una entrada.

Gestionar capital obliga a pensar diferente

La experiencia de John con inversores también parece haber reforzado esa forma de ver el riesgo.

Cuando una persona trabaja únicamente con sus propios ahorros, puede sentirse tentada a buscar rendimientos muy altos. Pero cuando existe dinero de terceros involucrado, la prioridad cambia.

Preservar el capital empieza a tener más peso.

La estabilidad del proceso importa más.

Y la capacidad de explicar una pérdida o soportar un periodo desfavorable se convierte en parte del trabajo.

Es justamente ahí donde la carrera de Jontrader empieza a separarse de la imagen del especulador que busca acertar continuamente y se acerca más a la figura de alguien que intenta administrar riesgo dentro de un entorno incierto.

Una filosofía que después aparece en Black Sheep PRO

Esta manera de pensar también ayuda a comprender por qué Black Sheep PRO da tanta importancia a la gestión y a la parte psicológica.

No parece una incorporación aislada dentro del temario.

Son conceptos que aparecen repetidamente cuando John habla de sus propios errores, de la administración de dinero ajeno y de las dificultades que encontró durante sus primeros años.

Por eso, su propuesta educativa tiene más sentido cuando se observa desde esa trayectoria completa.

La técnica puede ayudar a identificar oportunidades.

Pero sin una estructura para controlar el riesgo, asumir pérdidas y mantener la disciplina, cualquier ventaja puede desaparecer rápidamente.

Black Sheep PRO: para quién puede tener sentido esta formación

Después de repasar la trayectoria de John Higueruelo, Black Sheep PRO se entiende mejor como una formación construida alrededor de varias ideas que aparecen de forma constante en su discurso: estructura, gestión del capital, control emocional y una visión más profesional de la operativa.

No está planteado únicamente para aprender una serie de entradas o configuraciones técnicas. Su propuesta intenta trabajar también la parte mental y la administración del riesgo, algo que encaja con la experiencia que John describe después de años operando y gestionando dinero de terceros.

Dentro del programa, uno de los pilares está centrado en estrategias y herramientas para construir una operativa más organizada. El otro se enfoca en psicotrading, disciplina y toma de decisiones bajo presión.

Eso puede resultar especialmente interesante para personas que ya han probado diferentes sistemas, pero sienten que todavía les falta coherencia en su ejecución.

También puede tener sentido para quienes están empezando y prefieren aprender desde el principio con una estructura más amplia que incluya no solo análisis, sino también gestión y psicología.

Una opción para estudiar el enfoque completo de John Higueruelo

Si después de conocer su historia quieres profundizar en la parte educativa, en TOULH puedes encontrar Black Sheep PRO de John Higueruelo, que es la formación más completa de las que actualmente tienes disponibles de Jontrader.

El programa reúne contenidos orientados a estrategia, herramientas de análisis, administración de capital y trabajo psicológico.

Conviene verlo con la misma perspectiva que John transmite cuando habla de su propia trayectoria: no como una vía rápida hacia resultados garantizados, sino como material para estudiar, practicar y construir un proceso más ordenado.

Ninguna formación puede eliminar el riesgo ni asegurar rentabilidad.

Pero una buena estructura puede ayudar a reducir improvisaciones, entender mejor por qué se toma cada decisión y desarrollar hábitos más consistentes.

De camarero a construir una carrera alrededor de los mercados

La historia de John Higueruelo resulta interesante precisamente porque no sigue un camino lineal.

Antes de convertirse en Jontrader hubo trabajos tradicionales, pequeños negocios, años de aprendizaje, pérdidas, gestión de capital, presión de inversores y una evolución progresiva hacia la enseñanza.

Ese recorrido también explica por qué su mensaje actual se aleja de la idea de ganar dinero rápidamente.

Su experiencia apunta más hacia la paciencia, la adaptación y la capacidad de continuar incluso cuando los resultados no acompañan.

Pasar de limpiar coches mientras revisaba gráficos en sus ratos libres a construir una carrera alrededor de los mercados no ocurrió mediante una sola operación ni gracias a una fórmula secreta.

Fue un proceso largo.

Y probablemente esa sea una de las ideas más útiles que deja su historia: en este sector, el verdadero cambio no suele aparecer cuando alguien encuentra una entrada perfecta, sino cuando empieza a tratar cada decisión como parte de un negocio que debe sobrevivir durante años.

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